La Paz, 20 feb (ABI).- La Asociación Departamental de Productores de Coca de La Paz (Adepcoca) envió el lunes una carta al presidente Evo Morales para solicitarle una reunión y analizar el proyecto de la Ley General de la Coca, informaron fuentes institucionales.
El dirigente de los cocaleros de la Central La Asunta de los Yungas de La Paz, Fernando Mamani, informó que a las 16h15 se recepcionó esa carta en oficinas de Palacio de Gobierno, que pretende poner fin al conflicto y a las movilizaciones que empezaron la anterior semana.
"Se ha enviado esta nota para arreglar este tema, con esta nota estamos demostrando que sí estamos prestos al diálogo", dijo a los periodistas.
La carta está firmada por representantes de Adepcoca, del Consejo de la Federaciones de Campesinos de los Yungas de La Paz y de la Mancomunidad de Municipios de los Yungas de La Paz.
El pasado viernes, productores de coca de los Yungas iniciaron una vigilia en alrededores de la plaza Murillo en rechazo al proyecto de la Ley General de la Coca; sin embargo, la madrugada del lunes la Policía intervino y despejó siete de los ocho accesos ocupados.
Por esa situación, Mamani pidió la intervención del Defensor del Pueblo, David Tezanos Pinto.
En horas de la mañana, el viceministro de Coordinación con Movimientos Sociales, Alfredo Rada, dijo que los dirigentes de Adepcoca intentan chantajear a los órganos Legislativo y Ejecutivo con sus protestas para evitar el tratamiento del proyecto, además de eludir el diálogo planteado por el Gobierno.
Coca en Bolivia
lunes, 20 de febrero de 2017
Cocaleros resisten lluvia, frío y duermen bajo carpas en las calles
Los productores de coca de los Yungas mantienen inalterable las vigilias en las ocho esquinas que conectan a la Plaza Murillo, donde continúa el cerco por cientos de cocaleros que plantean un conflicto al gobierno a raíz del proyecto de Ley General de la Coca en trámite en la Asamblea Legislativa.
Este domingo aparecieron más carpas personales y extensas lonas que van de una pared a otra y debajo decenas de hombres y mujeres permanecen sobre colchones de paja, otros grupos mastican coca, y a los costados se observan cocinas con ollas comunes que abastecen de alimentos a los movilizados.
En medio de un intenso frío, los productores forman pequeños cabildos, donde los dirigentes de cada central y subcentral agraria, informan a sus bases del alcance la ley, puntualizando que la misma pretende hacer desaparecer a Adepcoca y crear un nuevo ente sindical donde estén junto a los productores del Chapare, con quienes mantiene serias discrepancias.
Para alegrar la fría tarde de este domingo, algunos sacaron instrumentos musicales y se pusieron a cantar para que el resto pueda aplaudir y calentar las manos, mientras otros se protegían con frazadas debajo de las carpas. Las mujeres acompañan con el pijcheo de coca y sostienen interminables conversaciones sin tener la noticia que algún personero de gobierno los recibirá.
El secretario de Industrialización de Adepcoca, José Luis Campos, denunció que cerca de las 02:00 de la mañana fueron intervenidos por la Policía Boliviana a dos piquetes ubicados en las calles Junín de bajada hacia Plaza Murillo y la calle Comercio que sirve de salida.
Esta intervención molestó a los movilizados que decidieron continuar con la medida de presión en calles aledañas. Informó que este domingo el 30% de los casi 10.000 productores retornó a sus comunidades para ser reemplazados por otros que llegarán en las próximas horas.
Lamentó que hasta el momento no hayan recibido ninguna señal de diálogo de parte de las autoridades de gobierno, menos del presidente Evo Morales, con quien buscan consensuar el anteproyecto de ley, donde la mayor divergencia es la cantidad de cultivos otorgados a los Yungas.
Campos sostuvo que Adepcoca no está de acuerdo con fijar el límite de 13.000 hectáreas porque eso significaría dividir a los 36.000 socios que tiene la Asociación, lo cual significa una drástica reducción en sus ingresos económicos, peor aún si ya viven el fenómeno del surcofundio.
El dirigente anunció que este lunes continuarán las medidas de presión no solo para que la Asamblea no trate, sino para lograr que el gobierno su propuesta de eliminar la idea de poner límite de 13.000 hectáreas, sino que se mantenga a Adepcoca como la organización natural de los cocaleros legales de Yungas, y no sean mezclados con los del Chapare a los cual los consideran productores ilegales.
Este domingo aparecieron más carpas personales y extensas lonas que van de una pared a otra y debajo decenas de hombres y mujeres permanecen sobre colchones de paja, otros grupos mastican coca, y a los costados se observan cocinas con ollas comunes que abastecen de alimentos a los movilizados.
En medio de un intenso frío, los productores forman pequeños cabildos, donde los dirigentes de cada central y subcentral agraria, informan a sus bases del alcance la ley, puntualizando que la misma pretende hacer desaparecer a Adepcoca y crear un nuevo ente sindical donde estén junto a los productores del Chapare, con quienes mantiene serias discrepancias.
Para alegrar la fría tarde de este domingo, algunos sacaron instrumentos musicales y se pusieron a cantar para que el resto pueda aplaudir y calentar las manos, mientras otros se protegían con frazadas debajo de las carpas. Las mujeres acompañan con el pijcheo de coca y sostienen interminables conversaciones sin tener la noticia que algún personero de gobierno los recibirá.
El secretario de Industrialización de Adepcoca, José Luis Campos, denunció que cerca de las 02:00 de la mañana fueron intervenidos por la Policía Boliviana a dos piquetes ubicados en las calles Junín de bajada hacia Plaza Murillo y la calle Comercio que sirve de salida.
Esta intervención molestó a los movilizados que decidieron continuar con la medida de presión en calles aledañas. Informó que este domingo el 30% de los casi 10.000 productores retornó a sus comunidades para ser reemplazados por otros que llegarán en las próximas horas.
Lamentó que hasta el momento no hayan recibido ninguna señal de diálogo de parte de las autoridades de gobierno, menos del presidente Evo Morales, con quien buscan consensuar el anteproyecto de ley, donde la mayor divergencia es la cantidad de cultivos otorgados a los Yungas.
Campos sostuvo que Adepcoca no está de acuerdo con fijar el límite de 13.000 hectáreas porque eso significaría dividir a los 36.000 socios que tiene la Asociación, lo cual significa una drástica reducción en sus ingresos económicos, peor aún si ya viven el fenómeno del surcofundio.
El dirigente anunció que este lunes continuarán las medidas de presión no solo para que la Asamblea no trate, sino para lograr que el gobierno su propuesta de eliminar la idea de poner límite de 13.000 hectáreas, sino que se mantenga a Adepcoca como la organización natural de los cocaleros legales de Yungas, y no sean mezclados con los del Chapare a los cual los consideran productores ilegales.
La Policía rompe el cerco y los cocaleros piden refuerzos
La Unidad Táctica de Operaciones Policiales (UTOP) rompió la madrugada de ayer sin ninguna dificultad el cerco instalado por los cocaleros de los Yungas de La Paz alrededor de la plaza Murillo. El tránsito sólo para carros oficiales fue habilitado en las calles Comercio y Junín.
Por esto se instruyó que las regionales envíen el 50% de sus productores como refuerzo a la ciudad de La Paz, con lo que se calcula alcanzar la cifra de 20.000 cocaleros alrededor del kilómetro cero. "Se ordenó que el 50% llegue para reforzar el cerco. Hasta ahora vino menos del 25% y no abastecemos”, explicó el presidente del Consejo de Federaciones Campesinas de los Yungas (Cofecay), David Huallhua.
Afiliados a la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca) mantienen una vigilia alrededor del centro político del país con el propósito de impedir que el Legislativo trate el proyecto de ley de coca del Gobierno, con el cual se pretende legalizar el cultivo de 20.000 hectáreas: 7.000 para Cochabamba y 13.000 para La Paz. Este sector pide más hectáreas para los Yungas y menos para el Chapare.
El cerco que abarca 12 cuadras se instaló el viernes. El sábado, el comandante general de la Policía, Abel de la Barra, pidió a los dirigentes levantarlo únicamente en las calles Comercio y Junín para que puedan pasar los vehículos oficiales, caso contrario los uniformados usarían la fuerza.
Los cocaleros no aceptaron el pedido del general; pero por la madrugada los efectivos levantaron los colchones y demás pertenencias de estas calles. Colocaron después barreras de hierro, motocicletas y policías armados con escudos y gas lacrimógeno para evitar que las calzadas vuelvan a ser ocupadas.
"Para mantener el derecho a la libre circulación se hizo uso de la fuerza de forma racional. No fue necesario el uso de agentes químicos. Persuadimos a las personas que se retiren y nadie resultó herido ni con daño alguno”, explicó ayer el comandante departamental de la Policía, Agustín Moreno.
La ejecutiva del Consejo de Federaciones Campesinas de los Yungas (Cofecay), Guadalupe Rocabado, explicó que la intervensión policial fue aproximadamente a las 3:00. "Al ver que una parte estaba dormida, a la fuerza desbloquearon la entrada. Ahora se ordenó que llegue el 50% de los productores porque se vio que hay debilidad. Ahora sí masificamos, habrá mayor protección”.
Moreno añadió que se mantendrá expedito el paso por la Comercio y Junín. No obstante, los cocaleros ocupan el resto de las vías, lo cual hace imposible el tránsito normal para carros particulares o del servicio público.
Huallhua manifestó que no se retomará el control de ambas vías mientras sólo pasen motorizados de la Policía y ambulancias. "Se permitirá el paso de estos vehículos pero no de otros, porque si no ya no tendría sentido mantener la vigilia”.
Rocabado contó que la senadora Ancelma Perlacios se presentó por unas horas en el cerco para escuchar a los cocaleros. De igual forma lo hizo el diputado Tito Veizaga, ambos del Movimiento Al Socialismo (MAS). "Esperamos que nuestros legisladores también se unan a esta vigilia porque son parte de nuestro sector”.
Otros detalles
Reemplazo El proyecto de ley de coca que se encuentra en el Legislativo reemplazará a la Ley 1008, la cual establece como límite el cultivo de 12.000 hectáreas.
Acuerdos Adepcoca pidió que se respete acuerdos de años atrás con el Gobierno, en los que se fijó 3.200 hectáreas para el Chapare y el cultivo de por vida dentro el cordón tradicional de los Yungas, cuya extensión no fue precisada.
Desvío De acuerdo a reportes de las Naciones Unidas, más del 90% de la coca de La Paz pasa por los mercados legales, mientras que más del 90% de la coca de Cochabamba no lo hace.
Por esto se instruyó que las regionales envíen el 50% de sus productores como refuerzo a la ciudad de La Paz, con lo que se calcula alcanzar la cifra de 20.000 cocaleros alrededor del kilómetro cero. "Se ordenó que el 50% llegue para reforzar el cerco. Hasta ahora vino menos del 25% y no abastecemos”, explicó el presidente del Consejo de Federaciones Campesinas de los Yungas (Cofecay), David Huallhua.
Afiliados a la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca) mantienen una vigilia alrededor del centro político del país con el propósito de impedir que el Legislativo trate el proyecto de ley de coca del Gobierno, con el cual se pretende legalizar el cultivo de 20.000 hectáreas: 7.000 para Cochabamba y 13.000 para La Paz. Este sector pide más hectáreas para los Yungas y menos para el Chapare.
El cerco que abarca 12 cuadras se instaló el viernes. El sábado, el comandante general de la Policía, Abel de la Barra, pidió a los dirigentes levantarlo únicamente en las calles Comercio y Junín para que puedan pasar los vehículos oficiales, caso contrario los uniformados usarían la fuerza.
Los cocaleros no aceptaron el pedido del general; pero por la madrugada los efectivos levantaron los colchones y demás pertenencias de estas calles. Colocaron después barreras de hierro, motocicletas y policías armados con escudos y gas lacrimógeno para evitar que las calzadas vuelvan a ser ocupadas.
"Para mantener el derecho a la libre circulación se hizo uso de la fuerza de forma racional. No fue necesario el uso de agentes químicos. Persuadimos a las personas que se retiren y nadie resultó herido ni con daño alguno”, explicó ayer el comandante departamental de la Policía, Agustín Moreno.
La ejecutiva del Consejo de Federaciones Campesinas de los Yungas (Cofecay), Guadalupe Rocabado, explicó que la intervensión policial fue aproximadamente a las 3:00. "Al ver que una parte estaba dormida, a la fuerza desbloquearon la entrada. Ahora se ordenó que llegue el 50% de los productores porque se vio que hay debilidad. Ahora sí masificamos, habrá mayor protección”.
Moreno añadió que se mantendrá expedito el paso por la Comercio y Junín. No obstante, los cocaleros ocupan el resto de las vías, lo cual hace imposible el tránsito normal para carros particulares o del servicio público.
Huallhua manifestó que no se retomará el control de ambas vías mientras sólo pasen motorizados de la Policía y ambulancias. "Se permitirá el paso de estos vehículos pero no de otros, porque si no ya no tendría sentido mantener la vigilia”.
Rocabado contó que la senadora Ancelma Perlacios se presentó por unas horas en el cerco para escuchar a los cocaleros. De igual forma lo hizo el diputado Tito Veizaga, ambos del Movimiento Al Socialismo (MAS). "Esperamos que nuestros legisladores también se unan a esta vigilia porque son parte de nuestro sector”.
Otros detalles
Reemplazo El proyecto de ley de coca que se encuentra en el Legislativo reemplazará a la Ley 1008, la cual establece como límite el cultivo de 12.000 hectáreas.
Acuerdos Adepcoca pidió que se respete acuerdos de años atrás con el Gobierno, en los que se fijó 3.200 hectáreas para el Chapare y el cultivo de por vida dentro el cordón tradicional de los Yungas, cuya extensión no fue precisada.
Desvío De acuerdo a reportes de las Naciones Unidas, más del 90% de la coca de La Paz pasa por los mercados legales, mientras que más del 90% de la coca de Cochabamba no lo hace.
martes, 31 de enero de 2017
Gobierno propone erradicar 5.000 has. y coca cero en parques y reservas
El Comando Estratégico Operacional (CEO) se propuso para el 2017, superar la meta de erradicación y coca cero en los parque nacionales y reservas forestales, anunció el domingo el viceministro de Defensa Social y Sustancias Controladas, Felipe Cáceres.
De acuerdo al cronograma del plan de erradicación 2017 que diseño el CEO que está al mando de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), iniciará la erradicación de coca excedentaria e ilegal en los parques nacionales y las reservas forestales, el martes, en Chimoré, confirmó a la ABI.
Comento que el 2016 con la erradicación de 6.576 se superó la meta establecida en la Ley 1008.
Si bien la Asamblea Legislativa no aprobó el proyecto de Ley General de la Coca, sigue vigente la Ley 1008, que establece meta mínima de 5.000 hectáreas, cifra que será superada con el concurso del control social, las Fuerzas Armadas y la Policía, aseguró.
Garantizó que seguirán las tareas de erradicación de cocales, pese al Monitoreo de Cultivos de Coca de la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC), que establece una superficie de 20.300 hectáreas de coca.
"No se concertará ni negociará" la ley para erradicar cultivos de coca ilegal en las áreas protegidas y las reservas forestales, en esos lugares es 'coca cero' y simplemente cumplir la norma que prohíbe la plantación de cocales", dijo.
Las unidades de control social y la Policía Ecológica detectaron nuevas plantaciones, en parques nacionales y las reservas forestales, indicó el viceministro Cáceres.
Denunció que "gente no es productora de coca a título de no tener tierra y fuentes de ingreso ingresaron a los parques y reservas para el sembradío de nuevos cocales".
Entre esos, cito, en el Parque Nacional Amboró, Reserva Forestal El Chore, Parque Nacional Carrasco, Isiboro Sécure y el Madidi en el Norte de La Paz.
Considera que en algunos lugares como en la provincia Yapacani, hay un círculo vicioso, porque el 2016 erradicaron de 400 a 500 hectáreas, pero se descubrió que hay nuevas plantaciones.
Advirtió que "las brigadas de la FTC de los Yungas y el trópico de Cochabamba incursionaran en esos lugares para establecer mano dura y coca cero".
De acuerdo al cronograma del plan de erradicación 2017 que diseño el CEO que está al mando de la Fuerza de Tarea Conjunta (FTC), iniciará la erradicación de coca excedentaria e ilegal en los parques nacionales y las reservas forestales, el martes, en Chimoré, confirmó a la ABI.
Comento que el 2016 con la erradicación de 6.576 se superó la meta establecida en la Ley 1008.
Si bien la Asamblea Legislativa no aprobó el proyecto de Ley General de la Coca, sigue vigente la Ley 1008, que establece meta mínima de 5.000 hectáreas, cifra que será superada con el concurso del control social, las Fuerzas Armadas y la Policía, aseguró.
Garantizó que seguirán las tareas de erradicación de cocales, pese al Monitoreo de Cultivos de Coca de la Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC), que establece una superficie de 20.300 hectáreas de coca.
"No se concertará ni negociará" la ley para erradicar cultivos de coca ilegal en las áreas protegidas y las reservas forestales, en esos lugares es 'coca cero' y simplemente cumplir la norma que prohíbe la plantación de cocales", dijo.
Las unidades de control social y la Policía Ecológica detectaron nuevas plantaciones, en parques nacionales y las reservas forestales, indicó el viceministro Cáceres.
Denunció que "gente no es productora de coca a título de no tener tierra y fuentes de ingreso ingresaron a los parques y reservas para el sembradío de nuevos cocales".
Entre esos, cito, en el Parque Nacional Amboró, Reserva Forestal El Chore, Parque Nacional Carrasco, Isiboro Sécure y el Madidi en el Norte de La Paz.
Considera que en algunos lugares como en la provincia Yapacani, hay un círculo vicioso, porque el 2016 erradicaron de 400 a 500 hectáreas, pero se descubrió que hay nuevas plantaciones.
Advirtió que "las brigadas de la FTC de los Yungas y el trópico de Cochabamba incursionaran en esos lugares para establecer mano dura y coca cero".
martes, 24 de enero de 2017
Cocaleros de los Yungas no están de acuerdo con proyecto de ley
Los cocaleros de los Yungas de La Paz se declararon en emergencia y rechazaron el proyecto de Ley General de la Coca enviado por el Gobierno al Legislativo, que establece una extensión máxima de 13.000 hectáreas de cultivo para el departamento paceño.
Aseguraron que no permitirán que se ponga un límite para los cultivos dentro del cordón tradicional que se definió en un convenio de 2008 y que, si bien no especifica extensiones, abarca a 394 comunidades, que por supuesto representan más de 13.000 hectáreas.
"Seguimos en emergencia. No nos pueden imponer una cantidad de hectáreas, nos quieren sorprender por ese lado. Se debe respetar los cultivos dentro del cordón tradicional”, informó ayer el vicepresidente de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca), Gregorio Chamiso.
La Ley 1008 se promulgó en 1988 y establece que en el país sólo pueden cultivarse 12.000 hectáreas de coca. La norma será reemplazada y el Gobierno pretende que el nuevo límite sea de 20.000 hectáreas, 13.000 para La Paz y 7.000 para Cochabamba.
Adepcoca no está de acuerdo con esas cifras. En 2016 enviaron al Ejecutivo su anteproyecto para que se legalice el libre cultivo en el cordón tradicional, pero la demanda fue descartada.
Amenazaron con medidas de presión si no se les prestaba atención. Fue así que el 13 de enero el presidente Evo Morales los recibió y -según los cocaleros- les garantizó que sus propuestas se tomarían en cuenta. Pero no sabían que dos días antes, el 11 de enero, el proyecto de las 20.000 hectáreas ya había sido enviado al Legislativo para su tratamiento.
Esto les molestó. "Más que todo muchos estamos preocupados de que no se respete el anteproyecto de los Yungas”, dijo Chamiso. Por ello ayer se reunieron en Chulumani (Sud Yungas) para decidir qué harán.
El cocalero Pánfilo Montecinos, quien participó en la elaboración del anteproyecto de Adepcoca, reiteró que no permitirían la cuantificación dentro el cordón tradicional. "Quedamos que la propuesta que entregamos debe ir tal como está escrita, no aceptaremos el proyecto del Gobierno. Además coca cero para el Chapare, que debe demostrar a dónde va lo que producen, ¿dónde se consume?”.
Chamiso y Montecinos explicaron que esperarán la próxima reunión con el Presidente, el 28 de enero, para ver si sus demandas son atendidas o se debe recurrir a medidas de presión.
Aseguraron que no permitirán que se ponga un límite para los cultivos dentro del cordón tradicional que se definió en un convenio de 2008 y que, si bien no especifica extensiones, abarca a 394 comunidades, que por supuesto representan más de 13.000 hectáreas.
"Seguimos en emergencia. No nos pueden imponer una cantidad de hectáreas, nos quieren sorprender por ese lado. Se debe respetar los cultivos dentro del cordón tradicional”, informó ayer el vicepresidente de la Asociación Departamental de Productores de Coca (Adepcoca), Gregorio Chamiso.
La Ley 1008 se promulgó en 1988 y establece que en el país sólo pueden cultivarse 12.000 hectáreas de coca. La norma será reemplazada y el Gobierno pretende que el nuevo límite sea de 20.000 hectáreas, 13.000 para La Paz y 7.000 para Cochabamba.
Adepcoca no está de acuerdo con esas cifras. En 2016 enviaron al Ejecutivo su anteproyecto para que se legalice el libre cultivo en el cordón tradicional, pero la demanda fue descartada.
Amenazaron con medidas de presión si no se les prestaba atención. Fue así que el 13 de enero el presidente Evo Morales los recibió y -según los cocaleros- les garantizó que sus propuestas se tomarían en cuenta. Pero no sabían que dos días antes, el 11 de enero, el proyecto de las 20.000 hectáreas ya había sido enviado al Legislativo para su tratamiento.
Esto les molestó. "Más que todo muchos estamos preocupados de que no se respete el anteproyecto de los Yungas”, dijo Chamiso. Por ello ayer se reunieron en Chulumani (Sud Yungas) para decidir qué harán.
El cocalero Pánfilo Montecinos, quien participó en la elaboración del anteproyecto de Adepcoca, reiteró que no permitirían la cuantificación dentro el cordón tradicional. "Quedamos que la propuesta que entregamos debe ir tal como está escrita, no aceptaremos el proyecto del Gobierno. Además coca cero para el Chapare, que debe demostrar a dónde va lo que producen, ¿dónde se consume?”.
Chamiso y Montecinos explicaron que esperarán la próxima reunión con el Presidente, el 28 de enero, para ver si sus demandas son atendidas o se debe recurrir a medidas de presión.
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